martes, 23 de abril de 2013

LAS CREENCIAS DE LOS DOCENTES SOBRE LA CIENCIA Y LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA UN OBSTÁCULO PARA EL PENSAMIENTO CIENTÍFICO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Son múltiples los obstáculos que se presentan en el proceso de aprendizaje de los conocimientos científicos, entre ellos las creencias de los docentes sobre la ciencia y la investigación científica.

 Este documento se constituye en un ejercicio de reflexión, a partir de la revisión documental, con el que se trata de develar cómo las creencias de los docentes muchas veces se constituyen en obstáculos para el desarrollo del pensamiento científico en los estudiantes universitarios. Reflexionar sobre el particular es importante si se tiene en cuenta que el aprendizaje sobre la naturaleza de la ciencia permite desarrollar una mejor comprensión de la misma y de sus métodos, así como contribuir a tomar conciencia de la interacciones entre ciencia, tecnología y sociedad (Hodson, 1994); y que el mundo de hoy requiere de sujetos capaces de comprender el entorno y participar en las decisiones sociales.   

 Claro está, que no podríamos presentar ningún argumento sin antes demarcar conceptualmente lo aquí se entiende por ‘pensamiento científico’ y ‘obstáculo epistemológico’.

Pensamiento científico

Por pensamiento se entiende todo aquello que es traído a la existencia a través de la actividad intelectual. Por ello, puede decirse que el pensamiento es un producto de la mente, producto de actividades racionales del intelecto o abstracciones de la imaginación.  Pero pensar bien significa hacerlo eficazmente, pensar con el fin expreso de hacer realidad un objetivo específico. Algunos autores (Nickerson, Perkins y Smith, 1994) le consideran un sinónimo de reflexionar, ponderar, razonar o deliberar.
 
Es así que pensar es una actividad mental inherente al ser humano, que por sus variaciones y niveles van desde lo superficial hasta lo profundo, desde lo cotidiano hasta lo científico. Estas formas de pensamiento no se oponen, sino se complementan, aunque hay que aclarar que si bien la ciencia no parte de cero, ésta no es una prolongación de lo cotidiano, de hecho, la ciencia surge cuando el pensamiento cotidiano ya no resuelve los problemas que se le plantean al ser humano y, en ese sentido, al buscar resolverlos entra en el terreno del pensamiento científico (Lee Santos, 2008).

Ahora bien, para que el pensamiento pueda llamarse científico, debe ser:

o   Racional: en cuanto parte de principios y leyes científicas.

o   Objetivo: en la medida que se toman los hechos tal y como se presenta en la realidad.

o   Sistemático: el conocimiento es ordenado y jerarquizado.

o   Factico: los fenómenos que se analizan están dados en la realidad.

o   Preciso: evita las vaguedades.

o   Simbólico: para poder ser explicado de mejor forma.

o   Verificable: es objeto de la observación y la experimentación.

o   Predictivo: desde el presente se puede ir al pasado o al futuro.

o   Abierto: está en permanente evolución.

o   Útil: contribuye a la mejora de la sociedad.

 Las creencias de los docentes

 En la actualidad, se considera que las creencias de los docentes es el mejor indicador de la toma de decisiones en el aula, por cuanto ninguna actuación didáctica es resultado del azar, por el contrario, cualquier intento de cambio en la actuación está condenado al fracaso. Las creencias influyen en las percepciones que a su vez influyen en las correspondientes conductas que conducen al refuerzo de las creencias originales.

Nespor (1987) en su intento por diferencias las creencias  del conocimiento, afirma que las primeras se encuentran junto al material procedente de la experiencia y la transmisión cultural. Las creencias se afianzan en acontecimientos del pasado y modelan la concepción de los hechos futuros. Por tanto estas ejercen en los sujetos una mayor influencia que los conocimientos al momento de determinar cómo definir las tareas y problemas y son importantes indicadores de comportamiento.

Muchas creencias de los docentes sobre lo científico se convierten en obstáculos epistemológicos.  Estas concepciones son, en general, un constructo difícil de operacionalizar (Pajares, 1992). Muchos autores coinciden en señalar que estas creencias se forman tempranamente, que tienden a permanecer aun ante fuertes contradicciones lógicas y crean un filtro a través del cual los fenómenos son interpretados y la información es procesada (Pajares, 1992; Tobin y McRobbie, 1997).

La revisión de antecedentes sobre investigaciones dirigidas a evaluar las creencias de los docentes sobre la ciencia y la investigación científica señala que estas creencias se van configurando en la formación inicial, la educación continuada y la experiencia profesional; que la comprensión que los docentes tienen de la naturaleza de la ciencia guarda alguna relación con la de sus estudiantes y la imagen que éstos adquieren de la ciencia y los científicos, y que sus concepciones sobre el tema influyen significativamente en su forma de enseñar ciencias y en las decisiones que toman en el aula (Acevedo y Acevedo, 2008), de ello se puede inferir que las creencias epistemológicas juegan un papel fundamental en la interpretación y el control del conocimiento que hace el docente, de ahí la importancia de ponerlas de manifiesto. 

Estas concepciones de los docentes sobre la ciencia se forman, generalmente de manera implícita, a partir de sus propias experiencias de aprendizaje escolar y universitario, lo que se refuerza por las imágenes estereotipadas, míticas e interesadas de la ciencia y los científicos que con frecuencia se transmiten en los textos y materiales curriculares (Meichtry, 1993 citado por Hodson, 1994).

 A continuación se presentan algunos hallazgos de investigaciones relacionadas con las creencias de los docentes sobre la ciencia  y la investigación científica:

 o   Los docentes no poseen una clara posición filosófica que les permita enfatizar sobre aspectos éticos y de construcción social que involucran la formación de las disciplinas científicas (Abell y Smith, 1994 citado por Carvajal y Gómez, 2002). Cuando no existe esta claridad filosófica, no se puede orientar al estudiante para que identifique la perspectiva epistemológica que define su disciplina o saber específico y mucho menos asumir una crítica posición epistemológica frente a la misma.

 o   La ciencia es un proceso y un producto condicionado desde el punto de vista histórico, social y político, consideran así que la actividad científica está a cargo de los investigadores quienes son considerados como personas que emplean una diversidad de estrategias metodológicas que permiten construir un conocimiento temporal y relativo que cambia y se desarrolla permanentemente (Aranega, De Longhi, Baquero y Mellado, 2006). 

 o   El objetivo del aprendizaje de la ciencia debe ser que el estudiante tenga un conocimiento más amplio de los que son las ciencias, que tenga contacto con ellas, que conozca los métodos de investigación que se siguen y que manejen algo de lenguaje científico (Cantillo y Gómez, 2002). Esta creencia deja ver que con conocer las definiciones de ciencia, consultar resultados de investigaciones y conocer los diferentes métodos para abordar una investigación, es posible pensar como científico.  Esta concepción de ciencia sin lugar a dudas la simplifica y le quita el carate de proceso lógico, no lineal.

 o   El conocimiento científico es acumulativo, acabado por cuanto han sido objetivamente probado que hay que transmitir.

o   La ciencia es un proceso de exploración y recolección de datos que lleva al descubrimiento de las verdades sobre la naturaleza.

 o   El nivel de análisis con que llegan las estudiantes a la universidad no es el más adecuado para desarrollar procesos de investigación, lo cual es un problema del nivel escolar y se espera, por tanto que en la medida que avance en su formación profesional los estudiantes vayan desarrollando la capacidad de análisis, de argumentación y reflexión.  Los docentes pocas veces ven estas dificultades como motivo de replanteamiento de la actividad experimental.

 o   El conocimiento científico es obtenido inductivamente, a partir de la experiencia sensible. La investigación científica se fundamenta en el método experimental y se desarrolla a partir de estructuras teóricas que se ponen a prueba en la investigación. Se privilegia, por tanto las investigaciones de laboratorio.
 
o   El conocimiento científico siempre va a ser el mismo, este no cambia, sólo se tienen avances en la tecnología.

 Conclusiones preliminares

La iniciación del pensamiento científico es una necesidad de primer orden, para ello es preciso comenzar a cambiar las ideas y creencias sobre la enseñanza de la ciencia en la educación, no sólo universitaria, sino la secundaria, y, por qué no, la primaria.

La creencias de los docente se constituyen muchas veces en obstáculos al pensamiento científico, de ahí que enseñar y aprender la ciencia requiere una cierta ‘vigilancia epistemológica’ que impida que los actos epistémicos de quien se forma, sean conducidos por enfoques que simplifiquen y tergiversen la naturaleza real de la praxis científica.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Acevedo, D.J., Acevedo, R.P. (XX). Creencias sobre la naturaleza de la ciencia. Un estudio con titulados universitarios en formación inicial para ser profesores de educación secundaria. OEI - Revista Iberoamericana de Educación. Consultado  el 20 de mayo de 2010 en   http://www.rieoei.org/deloslectores/244Acevedo.PDF

Aranega, C.P.; De Longhi, A.L.; Baquero, M.E.; Mellado, V. (2006) Creencias  explícitas e implícitas sobre la ciencia y su enseñanza y aprendizaje, de una profesora de química de secundaria. Perfiles Educativos, XXXVIII, número 114. Consultado en la base de datos Redalyc, el 26 de mayo en http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/132/13211406.pdf
 
Bachelard, Gastón. (1987) La formación del espíritu científico. México: Editorial Siglo XXI.

Flores, F., Gallegos, L. (1993). Consideraciones sobre la estructura de las teorías científicas y la enseñanza de la ciencia. Perfiles Educativos, N 62. Universidad Nacional Autónoma de México D.F. Consultado en la base de datos Redalyc, el 26 de mayo en http://redalyc.uaemex.mx/pdf/132/13206204.pdf

Hernández, C. A. (2005) ¿Qué son las “Competencias Científicas”? Universidad Nacional de Colombia

Lee Santos, Ignacio. (2005). Pensamiento Científico. Consultado el 20 de mayo de 2010 en http://www.globalpc.net/comunidad/articulos/ignaciolee/pensamiento.asp

Nikerson, R.; Perkins, D. y Smith, E. (1994). Enseñar a pensar. Aspectos de la aptitud intelectual, Barcelona, Paidós.

Villamil M., L. (2008). Noción de obstáculo epistemológico en Gastón Bachelard. Espéculo. Revista de estudios literarios. U. Complutense de Madrid. Consultado el 20 de mayo de 2010 en http://www.ucm.es/info/especulo/numero38/obstepis.html

Carvajal C., E. y Gómez V., M. (2002) Concepciones y representaciones de los maestros de secundaria y bachillerato sobre la naturaleza, el aprendizaje y la enseñanza de las ciencias. Revista Mexicana de investigación educativa. Consultado en la base de datos Redalyc el 26 de mayo de 2010 en  http://redalyc.uaemex.mx/pdf/140/14001607.pdf